Martes, día 6 de noviembre, será votado nuevamente en el Senado de Uruguay el proyecto que pretende legalizar el aborto en este país.
El proyecto, nombrado “proyecto de Lei de Defensa del Derecho a la Salud Sexual y Reproductiva”, ya fuera votado en el Senado uruguayo en el último día 17 de octubre y es constituido de 5 capítulos, siendo los dos primeros los principales. El texto integral del proyecto puede ser ubicado en el sitio de la radio El Espectador de Montevidéu, en la dirección:
El capítulo II del proyecto legaliza el aborto hasta el tercer mes, y abre la posibilidad para extenderlo posteriormente hasta todos los nueve meses del embarazo.
El capítulo I instituye como política de Estado la implantación de una revolución cultural em materia sexual. Por fuerza deste capítulo I, entre otras cosas, el gobierno uruguayo deverá promover una educación sexual liberal desde la enseñanza primaria (art. 4o, “d”, art. 5o, “a”) y será obligado a “combatir toda forma de presiones de carácter cultural en el ejercicio de la sexualidad” (art. 3o, “d”) — lo que significa que cualquera manifestación contra el aborto o el homosexualismo podrá ser considerada una violencia cultural que deberá ser combatida pelo Estado. Además, por el art. 6o, “b”, 4, del mismo capítulo I, todos los médicos, tanto los de la red pública como también de la privada, serán obligados a enseñar a las gestantes que pretendan interrumpir sus embarazos sobre como hacer un aborto con seguridad — lo que significa, en la práctica, que toda la red sanitaria será transformada en un medio para la aprendizaje y la difusión de los métodos más seguros para la práctica del aborto.
En el 17 de octubre, el Senado de Uruguay votó el proyecto y, apesar de ter rechazado el capítulo II, que legalizaría el aborto, aprobó el capítulo I por unanimidad.
O Senado uruguayo es constituido de 31 senadores. El capítulo II del proyecto ha sido rechazado por empate de 15 votos a favor, 15 votos en contra y 1 abstención. La abstención fue del senador Washington Abdala, que daría el 31o voto en substitución del senador Julio Sanguinetti, del Partido Colorado, pero se ha retirado del plenário momentos antes de la votación. Los 15 votos a favor del aborto han venido todos del Frente Amplio, la coalición de izquierda que actualmente gobierna el Uruguai. De los demás 15 votos a favor de la vida, 11 han venido del Partido Nacional (conservador), 2 del Partido Colorado (liberal) y los otros 2 de los senadores Alberto Cid y Carlos Baráibar, del proprio Frente Amplio.
En martes, día 6 de noviembre, el Senado uruguaio deberá reunirse nuevamente para discutir los detalles de la redacción del capítulo I del proyecto de ley. Sin embargo, en el día 23 de octubre la radio El Espectador, de Montevideo, reveló una manobria política para poner nuevamente en votación la legalización del aborto – y desta hecha con mayoría:
“según informaron fuentes políticas a índice 810, la idea de algunos senadores oficialistas era introducir el tema en sala ’sorpresivamente’ la semana que viene y pedir la reconsideración de la votación”.
“el Senador Víctor Vaillant dijo a Observa que el proyecto descartado la semana pasada en el Senado está “cada vez más cerca de su sanción” parlamentaria y que está convencido de que los legisladores del Frente Amplio se ingeniarán para incluir nuevamente el capítulo 2 para que sea discutido por el plenario. “Todo hace pensar que habrá mayoría para aprobarlo”, vaticinó Vaillant, enigmático. El senador confía en que la presencia de [otros] senadores en una nueva discusión [votación] do proyecto podrá equilibrar la balanza a favor de sus promotores”.
En el día 31 de octubre, el periódico El Pais, el principal de Uruguay, daba estas noticias ahora como factos ya consumados:
“El Frente Amplio insistirá el próximo martes en el Senado con la despenalización del aborto en el Proyecto de Ley de Salud Sexual y Reproductiva. La Comisión de Salud Pública, [que ha dado nueva redacción al proyecto entre la votación del día 17 de octubre y la de 6 de noviembre para sacar de su texto el Capítulo 2 rechazado el 17 octubre que legaliza el aborto] remitió ayer el proyecto al plenario sin los Capítulos II y III (despenalización del aborto) y con algunas otras modificaciones al resto del texto. [Pero] en la sesión del martes [6 de octubre] las disposiciones sobre la interrupción del embarazo serán presentadas [nuevamente] en forma de aditivos. En esta oportunidad, la iniciativa contará con los votos del senador colorado Julio María Sanguinetti y del oficialista Alberto Cid, que será mandatado el lunes por el consejo político de su partido para que acompañe la iniciativa.”.
El senador Julio María Sanguinetti, ex-presidente de Uruguay, ausente en la votación del 17 de octubre, sustituído en aquel día por el senador Washington Abdala, que se ha retirado de la sala para no votar, afirmó que estará presente el 6 de noviembre y votará a favor del aborto:
El senador del Frente Amplio Alberto Cid, que ha votado en contra el aborto en el día 17 de octubre, fue obligado por su partido a cambiar posición y votar a favor del aborto el próximo día 6 de noviembre.
El senador Carlos Baráibar, del Frente Amplio, que también votó a favor de la vida en el día 17 de octubre, ha pedido una licencia justamente a partir del día 6 de noviembre y no estará en aquel día en el plenario para votar. Desde el día en que la licencia fue pedida, el senador no pudo mas ser ubicado en el Parlamento. En el día 23 de octubre, la rádio El Espectador afirmaba del senador Baraibar:
“El Frente Amplio no descarta que se pida la reconsideración de la votación del miércoles pasado. Según informaron fuentes políticas, la idea de algunos senadores era introducir el tema en sala “sorpresivamente” la semana que viene y pedir la reconsideración de la votación en ausencia del senador Carlos Baráibar, que votó en contra y solicitó licencia para la semana que viene. De esta forma podrían estar los votos [para aprobar la legalización del aborto]“.
Finalmente, hay un último representante del Frente Amplio, el senador Eleuterio Fernández Huidobro, que en 2004 se ha posicionado a favor de la vida, ha votado en aquel tiempo en el Senado en contra la legalización del aborto, y afirma hoy que volvería a hacerlo, que también coincidentemente ha pedido licencia. No estaba presente en la votación del último dia 17 de octubre, y según el jornal El Pais, volverá a ausentarse en la votación del día 6 de noviembre:
“El Senador Eleuterio Fernández Huidobro volvería a ausentarse [en el día 6 de noviembre] y en su lugar estaría nuevamente el diputado Héctor Tajám, quien votará a favor de la despenalización. Fernández Huidobro está dispuesto a votar el proyecto, pero en ese caso desarrollará una fuerte argumentación en contra del mismo, lo que podría profundizar las diferencias del senador con el resto de su partido”.
La iniciativa deste proyecto, en la verdad, no es de origen latinoamericana. La ideología de los “derechos sexuales y reproductivos” fue elaborada por la cumbre de las organizaciones Rockefeller en conjunto con sociólogos de la Fundação Ford en los años de 1970 como una ropaje y una táctica para proseguir con su estrategia de control de la natalidad y reducción poblacional de los países considerados subdesarollados. Esa ideología va a se tornar en Uruguay, por la primera vez, política oficial del Estado, por votación unánime del Senado de aquel país.
Uruguay ha sido en los últimos 20 años un blanco privilegiado de las organizaciones que financian en todo el mundo la promoción del aborto. Eso debido a su posición estratégica: un pequeño país, en que es mas fácil promover cambios sociales y culturales, fronterizo a los dos mayores países de América del Sur: Brasil y Argentina. La idea es, una vez aprobado el aborto en Uruguay, aprobarlo en seguida en toda América del Sur. Pues, si el aborto es liberado en Uruguay, a las brasileñas y argentinas que desaren abortar bastará cruzar la frontera, poniendo en cuestión la eficacia de las leyes contrarias al aborto en Brasil y Argentina. Legalizado el aborto en Argentina y Brasil, se seguirá la legalización en los demás países de América del Sur.
Además, la legalización del aborto en Uruguay afecta la inviolabilidad de la vida humana, que es el mas fundamental de los derechos humanos. El problema es universal y transciende las fronteras de Uruguay.
Su participación puede ayudar a impedir el avance de este genocidio.
Por el cuadro político actual, que el aborto no sea legalizado en Uruguay depende de la posición de los tres senadores del Frente Amplio (Alberto Cid, Carlos Baráibar y Eleuteio Huidobro), que ya se manifestaran como votantes a favor da vida, pero están siendo presionados contra sus convicciones para que no voten..
Es necesario escribir, telefonear y enviar faxes a los tres senadores para apoyarlos para que voten a favor de la vida y en contra el aborto. Si los tres se presentan y votan a favor de la vida, la legalización del aborto será nuevamente rechazada. Si Baráibar e Eleuterio se ausentan, e Cid vota a favor del aborto, la legalización será aprobada por el Senado. Es importante no mandar sólo un mensaje de e-mail, pero también telefonazos y faxes, que causan mayor impacto.
Divulgue esta mensaje a las personas que son a favor de la vida y en contra el aborto, y pida que se manifesten también.
A seguir, los correos electrónicos y los números de fax y teléfono de los senadores Cid, Baráibar e Eleuterio, así como los correos electrónicos de los demás senadores uruguayos.
Pide, además, que ellos se pronuncien por el rechazo total del proyecto, y no sólo en contra del capítulo de la legalización del aborto.
“Cuanto hicisteis a unos de estos más pequeños, a Mí me lo hicisteis” (Nuestro Señor Jesucristo, Evangelio según Mateo, cap. 25,40).
Rodrigo R. Pedroso.